Saltar al contenido
Portada » NI HISTORIAS NI HISTORIOS

NI HISTORIAS NI HISTORIOS

Perdona el paternalismo; mira que yo quería ser siempre joven.

Mira tu correo. Tienes que confirmar ahí que te ha llegado uno mío, cuyo asunto es «Por si no has sido tú».

Es para corroborar que sí has sido tú quien se ha suscrito. Le das a confirmar, y si hace frío, enciendes la chimenea y te resguardas en el calor de mis historias.

Salvo si hace calor cuando me lees. Si es así, pégate un baño en las olas de la fantasía. Romperán contra los tercos muros de la realidad.

En el primer mail, cómo embistes a la ansiedad cuando amenaza con quebrar tu futuro. (Es un método extraño de un psicólogo que me inventé, pero a mí me funciona).